Stoner suma en Motegi su segunda victoria consecutiva

El australiano Casey Stoner (Ducati Desmosedici) consiguió en el circuito japonés de Motegi su segunda victoria consecutiva de la temporada y el líder del mundial, el español Jorge Lorenzo, se peleó durante toda la carrera con su compañero de equipo, el siete veces campeón del mundo de MotoGP, el italiano Valentino Rossi. Oro italiano, Andrea Dovizioso (Honda RC 212 V), aprovechó la oportunidad que le brindaba salir desde la mejor posición de la formación de salida por primera vez en su carrera deportiva en MotoGP para ser el primer líder de la carrera seguido por el australiano Casey Stoner.

Mientras, el italiano Valentino Rossi (Yamaha YZR M 1) se colocó inicialmente tercero, pero Jorge Lorenzo, que no quería perder comba, se esforzó por superar rivales cuanto antes.
Con Rossi en la tercera plaza, Lorenzo no se lo pensó demasiado y en una primera intentona por fuera no logró su objetivo, pero sí un par de curvas después, al meter su Yamaha por dentro de la del campeón del mundo para situarse tercero.
Antes de completarse el primer giro Stoner decidió aprovechar su oportunidad y superó a Dovizioso para intentar marcharse de sus rivales, pero el italiano supo engancharse bien al australiano, en tanto que Lorenzo y Rossi empezaron a quedarse algo rezagados.
A ritmo de vuelta rápida durante varios giros, Casey Stoner intentó poner tierra de por medio respecto a sus más inmediatos rivales, pero no logró su objetivo con Dovizioso, quien en Japón estrenó su sexto y último motor de la temporada, al parecer algo más veloz potente que los anteriores.
En esos primeros giros se produjo un ligero percance que afectó a dos de los pilotos estadounidense de la categoría, Ben Spies (Yamaha YZR M 1) y Nicky Hayden (Ducati Desmosedici), que se tocaron antes de la entrada del túnel y ambos se tuvieron que salir de la pista si bien controlaron sus motos y pudieron regresar a pista pero algo más rezagados en la clasificación, decimocuarto y decimosexto respectivamente.
Mientras Stoner y Dovizioso se marchaban, Rossi se percató de la circunstancia y al ver que Lorenzo no terminaba de reaccionar y tener un buen ritmo, decidió superarlo en un espectacular interior para con una vuelta rápida en el siguiente giro intentar cazar a sus rivales, que ya estaban a casi dos segundos.
La carrera transcurrió más o menos por los mismos derroteros durante buena parte de la misma, puesto que Stoner supo mantener un ritmo constante y Dovizioso en la primera parte de la misma no pudo "meterle" rueda en una sola ocasión a su oponente.
Rossi y, sobre todo Lorenzo, no cejaron en su empeño de consolidar la tercera plaza de la carrera y por ello que Lorenzo intentase en varios puntos superar a su rival, pero el italiano, mucho más combativo que en otras ocasiones, se lo acabó impidiendo.
Stoner se marchó de Dovizioso en el último tramo de la carrera con la suficiente diferencia como para que ya no le inquietase su rival y así lograr su primera victoria en Motegi, razón por la que el interés de la carrera se centró en la lucha por la tercera plaza que protagonizaron Rossi y Lorenzo.
El "pique" entre Rossi y Lorenzo levantó chispas en las dos últimas vueltas, en las que hubo roces de carenado, "toques" entre las motos y sin que ninguno de los dos cediese un milímetro a su rival y eso que el español se estaba jugando el título, pero también la honra de ser campeón peleando de tú a tú con su propio compañero de equipo y siete veces campeón del mundo de la máxima categoría del motociclismo mundial.

A blindar el Reyno

Hace mucho tiempo que no visitaba el Levante el Reyno de Navarra, antes Sadar. Tanto, que la última vez que ocurrió Valdo vestía de rojo. Hoy será un granotamás. Aquel Levante que entonces dirigía ni más ni menos que Bernd Schuster terminó descendiendo a Segunda, y le ha costado seis años volver a codearse entre los grandes. Su arranque ha sido idéntico al de Osasuna, con 4 puntos, entre ellos el que consiguió la semana pasada ante el Real Madrid.


En ese partido, los levantinos perdieron a Nacho González para toda la temporada por una entrada de Ramos, a pesar de que Mourinho dijo después del partido un irónico "nadie ha ido al hospital".
Osasuna se está acostumbrando a rivalizar con el último equipo que ha jugado frente al Real Madrid. Una circunstancia que desde el punto de vista arbitral no está resultando la mejor posible. Pero el equipo rojillo prefiere aislarse de las polémicas y olvidar la actuación de Ramírez Domínguez en Cornellá, y centrar sus esfuerzos en blindar el Reyno.
Los jugadores han insistido esta semana en que no quieren dejar escapar puntos del Reyno de Navarra, donde han ofrecido su mejor cara. En sus tres desplazamientos han obtenido un rendimiento cero, a pesar de que mejoraron su imagen ante el Espanyol. El encuentro de hoy se enmarca en esa Liga de rivales directos en la que entran todos los equipos que no aspiran a ganar la Liga o clasificarse para Europa.
Oier y Kike Sola, descartados
Los recién ascendidos intentarán ponérselo difícil a Osasuna, y superar las seis bajas por lesión con las que llegan. Camacho, en cambio, sólo cuenta con la ausencia de Sergio, una vez más. También prefirió reservar a Masoud, todavía débil por su bronconeumonía. Volvieron a quedarse fuera por decisión técnica Oier y Kike Sola.
No ofreció el técnico ayer demasiadas pistas sobre el posible equipo que saltará esta tarde al Reyno. Con Nekounam recuperado, está por ver si le dará entrada o seguirá esperando, en un sorprendente inicio para el iraní, tan acostumbrado a jugar y ser referencia en el equipo.
Tampoco está claro quién jugará en el lateral derecho, ya que tanto Nelson como Damiá están alternando en el puesto.
El equipo convenció a su afición con la victoria ante la Real, la única de la temporada por ahora, y el ambiente dio un vuelco, de la tensión al jolgorio. De ahí que los jugadores sean conscientes de que hay que mantener ese importantísimo punto a favor que es una afición entregada. El Reyno debe ser una fortaleza.